sábado 1 de septiembre de 2007

Dolor de muelas

Ayer después de cenar, empezaron a dolerme las muelas de una forma descomunal. No sé cuanto duele un parto, pero en cualquier caso, si duele una décima parte, compadezco a cualquier madre del mundo. Anoche no pude dormir ni creo que pueda esta noche tampoco. Es algo demencial, sobrehumano.

El dolor tiene dos componentes: Una que yo llamo contínua u offset y otra que se basa en pinchazos cíclicos que superan el umbral. Debo de estar cerca del dolor máximo soportable. Tengo ganas de dar puñetazos a cosas, incluso a mí mismo. Tengo ganas de romper cosas, de darme de cabezazos
contra la pared a ver si en alguno de ésos me quedo dormido y no lo noto. El lunes voy al dentista, pero aun así, cogería unas tenazas hoy mismo y me sacaría yo mismo la muela a pulso.

Me he tomado 2 paracetamoles, pero como el que se toma un trozo de pan: el efecto ha sido nulo. Ahora cuando termine de escribir me voy a la farmacia a comprarme ibuprofeno, nolotil y lidocaína en pack, y compraré un poquito de algún veneno mortal por si todo lo demás falla. Tengo la suerte de no tener ninguna escopeta en casa, si no, la tentación podría incluso superarme...

Es algo que no le deseo ni a mi peor enemigo